Guía clara: por qué conviene contratar un seguro y qué revisar para que realmente te proteja (coberturas, suma asegurada, franquicia y exclusiones).
Cuando pensamos en un seguro, solemos imaginar “algo que ojalá no haga falta usar”. Y justamente por eso mucha gente lo posterga: porque es un producto intangible. Pero el valor del seguro no está en “usar o no usar”, sino en una idea simple: convertir un riesgo grande e imprevisible en un costo planificable.
En Argentina, donde los costos de reposición y las condiciones pueden cambiar rápido, contar con una cobertura bien elegida no es un lujo: es una forma de orden, previsibilidad y tranquilidad.
En esta guía te contamos por qué conviene contratar un seguro, qué tipos suelen priorizarse y, sobre todo, qué revisar para que el seguro proteja de verdad.
1) Te protege frente a pérdidas que pueden desordenarte económicamente
La razón más básica: un siniestro puede implicar un gasto alto e inesperado. El seguro no evita el problema, pero puede evitar que el problema te desestabilice.
2) Te da previsibilidad (transforma incertidumbre en planificación)
Un seguro funciona como una herramienta de estabilidad: pagás un monto conocido y, a cambio, reducís el impacto de un evento incierto.
3) Protege tu patrimonio y tu proyecto (personal o empresarial)
Para personas: hogar, vehículo, bienes.
Para empresas: continuidad operativa, responsabilidad frente a terceros, protección de activos.
El seguro es parte de cuidar lo que construís.
4) Porque la “cobertura mínima” no siempre alcanza
Un error común es pensar que con lo obligatorio alcanza. En realidad, lo importante es la necesidad real: cómo usás el bien, tu exposición, tu zona, tu actividad, tu capacidad de absorber un gasto, etc.
5) Porque no existe “un seguro que cubre todo”
Esto suena obvio, pero se olvida: cada póliza tiene:
coberturas,
límites,
franquicias,
y exclusiones.
Por eso, entender qué cubre y qué no es parte central de contratar bien.
6) Porque si la suma asegurada está mal, la protección puede ser insuficiente
Una póliza puede estar “activa”, pero no necesariamente estar “bien armada”.
Si la suma asegurada está desactualizada o por debajo de lo necesario, el seguro puede no acompañar el valor real del bien o el objetivo de cobertura.
Esto se relaciona con el concepto de infraseguro, que ocurre cuando la suma asegurada queda por debajo del valor del bien (por ejemplo, por cambios de precios en el tiempo)
7) Porque la franquicia define cuánto asumís vos en un siniestro
Mucha gente se enfoca en la cuota y no mira la franquicia. Y la franquicia define el “costo real” para vos cuando ocurre un evento.
Una cobertura más barata puede implicar una franquicia más alta.
Eso puede ser razonable… o puede dejarte expuesto.
Qué seguros suele priorizar la gente (y por qué)
En el mercado argentino, es común que los más contratados estén vinculados a:
hogar y
auto,
por el valor patrimonial y la frecuencia de uso/exposición.
Más allá del tipo, la clave es que la cobertura sea coherente con tu realidad.
Checklist para contratar un seguro “bien” (en 10 minutos)
Antes de contratar o renovar, revisá:
- ¿Qué cubre y qué no cubre?
- ¿Cuál es la suma asegurada? ¿se actualiza?
- ¿Hay franquicia? ¿cuánto es y cuándo aplica?
- ¿Hay límites o sublímites relevantes?
- ¿Cómo se gestiona un siniestro? canales, documentación, tiempos
- ¿La cotización es comparable con otras opciones?
- ¿La póliza se adapta a tu uso real?
Si querés ordenar una cotización, te puede servir:
Finisterre Seguros: asesoramiento claro para decidir con confianza
En Finisterre Seguros creemos que un seguro vale cuando se entiende: coberturas, límites, condiciones y el alcance real. Por eso priorizamos el asesoramiento y la claridad antes de contratar.
Si querés que revisemos tu situación y te orientemos con criterio, podés escribirnos desde el Contacto en la web.