Aprendé qué es la franquicia en un seguro, cómo se calcula y cuándo te conviene. Guía simple con ejemplos claros de Finisterre Seguros.
Si alguna vez leíste una póliza o una cotización, seguramente viste la palabra “franquicia”. Es uno de los conceptos más importantes para entender un seguro, porque define cuánto pagás vos (de tu bolsillo) ante un siniestro y cuánto cubre la aseguradora.
En esta guía te explicamos, de forma simple, qué es la franquicia, cómo se aplica y cómo evaluar si te conviene una opción u otra.
¿Qué es la franquicia en un seguro?
La franquicia es el monto que queda a cargo del asegurado ante un siniestro. Es decir: si ocurre un daño y la póliza tiene franquicia, hay una parte que pagás vos y el resto lo cubre la aseguradora (según condiciones y alcances).
Dicho de otra forma: la franquicia funciona como un “umbral” o “participación” del asegurado.
¿Cómo funciona la franquicia? (ejemplo simple)
Supongamos que tenés un seguro con:
Franquicia: $100.000
Daño total del siniestro: $350.000
En ese caso, vos pagás $100.000 y la aseguradora cubre $250.000, siempre que el evento esté cubierto por la póliza.
Tipos de franquicia más comunes
Según el tipo de seguro, podés encontrar distintas formas de franquicia:
1) Franquicia fija (monto fijo)
Es un valor determinado en pesos (o en la moneda correspondiente).
Ejemplo: franquicia $100.000.
2) Franquicia porcentual
Se calcula como un porcentaje del valor del daño o del valor asegurado, según el contrato.
Ejemplo: franquicia 10%.
3) Franquicia mínima
Puede combinarse con porcentajes: “10% con un mínimo de $X”.
Esto evita que el porcentaje sea demasiado bajo en daños pequeños.
¿En qué seguros aparece más la franquicia?
La franquicia es frecuente en varios tipos de cobertura, especialmente donde los siniestros pueden ser frecuentes o variables. Un ejemplo típico son ciertos seguros vinculados a daños materiales. En otros tipos de seguros, puede no aplicar o tener reglas distintas.
Lo clave es no asumir: la franquicia depende del producto y de las condiciones particulares.
¿Por qué existe la franquicia?
La franquicia tiene tres objetivos principales:
1) Mantener una prima más baja
En general, a mayor franquicia, menor costo del seguro (porque asumís una parte del riesgo).
2) Evitar reclamos muy pequeños
Reduce gestiones por daños menores y concentra la cobertura en eventos más significativos.
3) Alinear expectativas
Deja claro qué parte cubre el seguro y qué parte queda a cargo del asegurado.
¿Conviene elegir una franquicia alta o baja?
No hay una respuesta universal. Depende de tu situación, tu tolerancia al riesgo y tu presupuesto.
Franquicia más baja suele convenir si:
Querés minimizar gastos imprevistos ante un siniestro.
Preferís pagar una prima un poco más alta a cambio de mayor cobertura efectiva.
Querés previsibilidad.
Franquicia más alta puede convenir si:
Preferís reducir el costo mensual/anual del seguro.
Podés afrontar un gasto mayor si ocurre un siniestro.
Buscás optimizar el costo total, asumiendo una parte del riesgo.
Errores comunes al evaluar franquicias
1) Mirar solo el precio final
Dos pólizas pueden costar parecido, pero tener franquicias muy diferentes.
2) No comparar “cobertura real”
Lo importante es cuánto te cubre cuando pasa algo, no solo la cuota.
3) No tener en cuenta el uso y exposición
Si tu actividad o uso aumenta el riesgo, una franquicia demasiado alta puede volverse un problema.
Checklist rápido para elegir mejor
Antes de contratar, asegurate de entender:
¿Cuál es la franquicia exacta? (monto o porcentaje)
¿Aplica a todos los eventos o solo a algunos?
¿Cómo se calcula en la práctica?
¿Podés afrontar ese monto si ocurre un siniestro?
¿Cómo impacta en la prima?
Finisterre Seguros y el asesoramiento claro
En Finisterre Seguros creemos que un buen seguro empieza por entender lo que se contrata: franquicias, sumas aseguradas, alcances y condiciones. Una decisión informada evita sorpresas después.
Si querés que revisemos una cotización o que te expliquemos opciones con claridad, podés escribirnos desde el Contacto en la web.