Una alternativa a la garantía propietaria: conocé qué cubre, cómo se contrata y qué tener en cuenta antes de firmar.
Al alquilar una vivienda o un local, uno de los puntos más sensibles suele ser la garantía. En ese marco, el seguro de caución para alquiler es una herramienta formal que permite respaldar el contrato mediante una póliza emitida por una aseguradora, brindando mayor previsibilidad para ambas partes.
El seguro de caución funciona como una garantía contractual: la aseguradora asume el compromiso de responder frente al propietario (beneficiario) ante determinados incumplimientos del inquilino (tomador), dentro de los límites y condiciones establecidos en la póliza y en el contrato de alquiler.
¿Qué suele contemplar esta cobertura?
Según el plan contratado, la caución puede incluir:
- Alquileres impagos, hasta el tope y período definidos.
- Expensas y/o conceptos asociados al contrato, cuando estén expresamente incluidos.
- Condiciones específicas de gestión y documentación para activar el reclamo.
La cobertura exacta varía entre productos y aseguradoras; por eso es clave revisar condiciones particulares antes de contratar.
¿Qué aspectos conviene revisar antes de emitir la póliza?
Para evitar confusiones y asegurar una contratación correcta, se recomienda verificar:
- Alcance de la cobertura (qué conceptos cubre y cuáles no).
- Topes y plazos (límites máximos y período de cobertura).
- Requisitos documentales para la emisión y, eventualmente, para un reclamo.
- Aceptación por parte del propietario o la inmobiliaria (aseguradora habilitada y condiciones).
Requisitos habituales
La aprobación suele basarse en un análisis de documentación, que puede incluir:
- Identidad del solicitante.
- Ingresos demostrables y continuidad laboral/actividad.
- Datos del contrato: monto, plazo, domicilio y partes intervinientes.
En algunos casos, puede solicitarse información adicional según el perfil y el tipo de alquiler.
Una alternativa formal a la garantía tradicional
El seguro de caución no reemplaza el seguro de hogar ni cubre el contenido de la vivienda. Su función es garantizar obligaciones contractuales, aportando una solución estructurada para operaciones donde no se dispone de garantía propietaria o se busca un esquema más estandarizado y verificable.
En Finisterre te asesoramos para evaluar si el seguro de caución es adecuado para tu operación y para revisar alcances, requisitos y condiciones de emisión según tu contrato. Podés contactarnos por nuestros canales oficiales para recibir una orientación personalizada.